Ahora me encuento en la madurez, esta etapa de la vida en la cual ya ha pasado la tempestad y aquellos truenos de mi vida... pero aún continúa relampagueando.
Intento en ella vivir en paz con lo que es imposible cambiar y en esa paz prefiero guardar los secretos que tenerlos que divulgar. Es una etapa de la vida en la que no soportas las injusticias,aún así, no deseas tampoco la venganza...
Puede ser que la vida no sea la alegre fiesta a la que esperábamos llegar, pero ya que estamos aquí, es mejor que bailemos al compás que nos pone y nos muestra a nuestros ojos. Es una lástima que el lapsus entre ser demasiado joven y demasiado viejo sea tan breve, y que tengamos que decir con tristeza: ¡Qué temprano se nos hizo tarde!
Somos maduros cuando llegamos a la conclusión de que hay que tolerar los defectos ajenos, pero no por eso justificar los nuestros.
Y es por eso que no, grito que no, no voy a tolerar los defectos ajenos, porque los que piensan que no los tienen, caen en un error irremediable, ellos siempre ven los de los demás, pero... ¿se ven alguna vez los suyos? No se puede decir a la ligera palabras como te quiero, por ejemplo, sin saber el significado que esas dos palabras conllevan, ni tampoco decir aquí estoy para ayudarte si en verdad, nunca vas a prestar la ayuda que es necesaria. Comportamientos del ser humano que a veces nos hace caer en el error de que todos son iguales, de que todos pueden ser como somos realmente nosotros y no es así.
Cuando nos comprometemos con algunas personas, hay que serles fieles y sinceras en nuestras palabras, de lo contrario ¿qué quieres alcanzar con decir lo que no sientes en verdad hacia la otra persona? Solo alcanzas unos momentos, unos instantes, pero luego, cuando la venda se alza de tus ojos, ve la dolorosa verdad de lo que creíste ser y ver y de lo que en verdad, pasas a ser y sientes y te hacen sentir.
En esta madurez de mi vida, he comprobado que tanto hay seres maravillosos como seres que mienten más que hablan, y otros que ni sus propias palabras se creen, a pesar de hacérselas creer a otros y se rodean de algunas personas afines a ellos, a lo que una vez sintieron, tal vez ¿enamoramiento? ¿embelecimiento?,, el caso es que éstos, nunca se darán cuenta de que los están utilizando para su propio engrandecimiento del ego, son utilizados para alzarse en una torre que no tiene cimientos y si los tiene, quizás no sean todo lo firmes que debieran de ser; otros los habrá sinceros ciertos y verdaderos¿porqué no? y otros serán los que sigan a esas personas, sin importarles si les hacen daño o no, porque en esa ceguera, no se ve nada más que las palabras del otro, esas que inserta en las mentes o en las pupilas.
Somos de ese género que espera en la esquina antes de lanzarse a conquistar nuevas fronteras, nuevos espacios, nuevas amistades, porque los que estaban, aún se encuentran esperando esa llegada para nuevamente abrazarte, solo que algunos nos alcanzan, otros sin embargo, se quedan esperando a que aparezcamos alguna vez y esperan... y esperan... y eso harán por un tiempo o una temporada, hasta que se cansan o se llevan toda su vida, esperando esa llegada que jamás aparecerá.
Hay varios comportamientos dentro de los seres humanos, los que ciegan sin importarles si causarán dolor o no, los que siguen a los que ciegan, los neutrales ( por llamarles de alguna forma y que son los que no pierden la amistad de las personas afectadas), y los que se marchan por no gritar a los cuatro vientos, verdades que pueden dañar a otros porque dentro de sí, en sus conciencias no existe la palabra: Venganza.
En este mundo virtual, no todo parece en verdad lo que es, ni es lo que parece, ni las palabras ni por supuesto, los hechos, que esos si que dejan algunas veces mucho que desear, pero si tienes la suerte de seguir estando rodeado por buenas personas, por personas a quienes les importa de verdad, tan sólo, no las pierdas y aunque sea de vez en cuando, una noche, por un correo electrónico, diles un hola, para que sepan de ti, ellos agradecenran cualquier gesto que tengas para decirles, ¡eyyyy no me he olvidado de ti y jamás lo haré!
En este mundo virtual, como en el mundo real, aprendemos muchas lecciones, y has de quedarte con la esencia de todas ellas, sea para bien o para mal.
Somos... soy parte de esas personas que sin ser jóvenes ni viejas, se sienten bien con quien es y siempre dice a sus adentros: Te prefiero mil veces como eres, a que cambies un ápice de ti, entonces no serías aquella persona que un día conocí... y siempre quiero tener a mi lado a la persona que un día encontré en mi camino y llenó mis alforjas.
A quienes en verdad son mis amigos y nunca dejarán de serlos.